El Salón de Actos de la sede de Nueva Acrópolis Castellón se llenó de la magia de la música.

Pese al frío exterior, los asistentes calentaron sus corazones al son de Francisco Tàrrega, Daniel Fortea y Kaspar Mertz en lo musical, y de los filósofos de Tristán en lo filosófico, sólo para descubrir de nuevo que el Arte es capaz de unirnos y de elevarnos como pocas cosas pueden.